¿Por qué deberías conocer el valor de tu negocio?
Valorar una empresa puede ser una tarea intimidante que combina arte y ciencia. Aun así, como empresario, es fundamental que sepas cuánto vale tu compañía, por motivos como estos:
- Vender tu negocio: si estás pensando en un exit, saber cuánto vale tu empresa y qué palancas puedes accionar para maximizar su valor resulta decisivo para cobrar el máximo precio posible.
- Obtener financiación adicional: ante una posible entrada de capital de terceros (por ejemplo, private equity), conocer de antemano el valor real de tu negocio te ayudará enormemente en las negociaciones.
- Expandir tu negocio: cuando inviertes con fuerza en crecimiento orgánico o en fusiones y adquisiciones (M&A), es clave determinar el valor de partida de tu empresa. Así podrás evaluar mejor el impacto de tus decisiones futuras y saber cuáles maximizarán su valor.
Como verás en las próximas secciones, hay varias formas de estimar el valor de tu negocio. Además de los múltiplos de valoración, se recurre también a otros métodos, como el discounted cash flow (DCF). No existe una técnica de valoración única que sirva para todos los casos: son las circunstancias concretas, como las cifras financieras de tu empresa o el objetivo de la valoración, las que determinan qué método resulta más apropiado.
Aunque obtener una valoración aproximada pueda parecer sencillo, ante decisiones financieras de peso, como vender tu negocio, lo mejor es apoyarte en la experiencia de un asesor. Así tendrás la tranquilidad de recibir una compensación acorde con el valor de tu empresa.
Múltiplos de valoración: ¿qué son y por qué se utilizan?
Los múltiplos de valoración son ratios que reflejan el valor de una empresa (también llamado enterprise value o valor de mercado) en relación con una métrica financiera concreta, como el EBITDA o los ingresos. En el caso de una empresa cotizada, también sirven para estimar el precio de la acción, mediante ratios como el price-to-earnings (P/E) y el price-to-book (P/B).
Los múltiplos de valoración son métricas financieras estandarizadas que facilitan comparar el valor dentro de un grupo de comparables, una vez ajustadas las diferencias de características, como el tamaño o el ritmo de crecimiento. Un grupo de comparables puede reunir empresas del mismo sector o de sectores distintos, pero con características financieras y operativas similares.
A los banqueros de inversión, los inversores y otros analistas financieros les gusta usar los múltiplos de valoración porque son una forma rápida y eficiente de comparar el valor de una empresa con el de otra similar. Frente a otros métodos de valoración, como el descuento de flujos de caja, tanto el cálculo como la interpretación de los múltiplos suelen ser mucho más sencillos.
Los múltiplos de valoración están al alcance de la mano para las empresas cotizadas en bases de datos financieras como Bloomberg o Capital IQ. Sin embargo, en la valoración de empresas privadas los múltiplos suelen ser más difíciles de obtener y, a menudo, tienes que calcularlos tú mismo.
Tipos de múltiplos de valoración
A grandes rasgos, hay dos categorías de múltiplos de valoración: los de enterprise value (EV) y los de valor de los recursos propios (equity value). A continuación recogemos algunos de los múltiplos más habituales basados en EV y en equity value.
| Multiplos de Valor de Capital | Múltiplos de Valor de Empresa |
|---|---|
| Relación precio-beneficio | EV/EBITDA |
| Relación precio-valor contable | EV/Ingresos |
| Relación precio-ventas | EV/EBIT |
| Relación precio/flujo de caja | EV/flujo de caja libre |
Con los múltiplos de equity value buscas el precio de la acción de la empresa, de modo que solo se aplican a empresas cotizadas cuyas acciones se negocian en bolsa. Esta entrada se centrará sobre todo en los múltiplos de enterprise value.
Al aplicar un múltiplo de EV calculas el valor total del negocio, por lo que también sirve para empresas privadas. El múltiplo de EBITDA es el múltiplo de enterprise value más utilizado, seguido del múltiplo de ingresos.
¿Por qué deberías usar el múltiplo de EBITDA?
Empecemos por lo básico: el múltiplo de EBITDA se calcula dividiendo el enterprise value de una empresa entre su EBITDA. El EBITDA empleado puede ser “trailing” (los últimos 12 meses) o “forward-looking”, en cuyo caso se usa el EBITDA proyectado para el año siguiente. La buena práctica aconseja calcular ambos múltiplos, trailing y forward, y comparar los valores resultantes.
El múltiplo de EBITDA es popular entre los profesionales financieros por dos motivos: 1) el EBITDA es independiente de la estructura de capital de la empresa (el reparto entre financiación con equity y con deuda), lo que permite comparar empresas con distintos niveles de deuda, y 2) se centra en la verdadera capacidad de la empresa para generar caja y se ve menos afectado por las decisiones contables (por ejemplo, la depreciación y los impuestos).
Aunque el múltiplo de EBITDA es el más utilizado entre los múltiplos de enterprise value, en algunas ocasiones otros resultan más adecuados. El múltiplo de ingresos, por ejemplo, encaja mejor con las startups que priorizan el crecimiento sobre la rentabilidad, o cuando una empresa opera con pérdidas (EBITDA negativo).
¿Cuándo usar el múltiplo de ingresos?
El múltiplo de ingresos es otro método muy extendido y, a menudo, el único que se comunica en las operaciones de M&A con empresas privadas. Se calcula dividiendo el enterprise value de una empresa entre sus ingresos de los últimos 12 meses (trailing) o proyectados (forward-looking).
Como decíamos antes, hay casos, como al analizar startups o empresas no rentables, en los que conviene usar los ingresos en lugar del EBITDA. Aun así, en la mayoría de las situaciones los profesionales financieros prefieren el múltiplo de EBITDA, porque ofrece una visión más completa del desempeño financiero de una empresa.
Otros tipos de múltiplos de valoración que puedes utilizar
Puedes usar el EBIT en lugar del EBITDA al analizar negocios con una depreciación y amortización elevadas, como suele ocurrir en sectores intensivos en activos, por ejemplo la industria y la energía. La depreciación y la amortización aproximan los gastos de caja reales (capex) que conlleva utilizar activos que hay que reponer o ampliar con el tiempo. Por eso, quizá no te convenga “ignorarlos” al valorar tu negocio y prefieras el EBIT frente al EBITDA.
También podemos usar el free cash flow o FCF como denominador en las ecuaciones de los múltiplos de valoración. El EBITDA es una buena aproximación al FCF, así que en la mayoría de los casos los analistas se quedan con el EBITDA. Sin embargo, cuando la empresa tiene una compensación basada en acciones considerable (que se refleja en el FCF pero no en el EBITDA), usar el FCF puede ser más adecuado para recoger el “gasto oculto” que conlleva este método de compensación. Si la empresa quiere evitar diluir a sus accionistas actuales, tarde o temprano tendrá que emplear caja para recomprar sus acciones.
El FCF también puede usarse en lugar del EBITDA en empresas con fuertes necesidades de inversión (por ejemplo, la mayoría de los sectores intensivos en activos) o cuando una empresa capitaliza la mayor parte de sus gastos. Y es que el FCF sí se ajusta por el capex, mientras que el EBITDA no.
Una guía paso a paso para valorar tu empresa utilizando el múltiplo de EBITDA
En esta sección recorreremos los cuatro pasos principales para hallar el enterprise value de tu negocio con el múltiplo de EBITDA. El paso 5 sirve para calcular el valor de mercado del capital de tu empresa, un punto clave en el contexto de una operación de M&A. El valor de mercado del capital se deriva del EV y representa la cantidad real que un comprador pagará por tu negocio si decides venderlo.
- Calcular el EBITDA de tu negocio
- Realizar los ajustes necesarios a tu EBITDA calculado
- Encontrar el múltiplo de EBITDA basándote en el grupo de comparables o en valoraciones históricas
- Calcular el enterprise value de tu empresa
- Derivar del EV el valor de mercado del capital de tu empresa
Paso 1: Calcular el EBITDA de tu negocio
El EBITDA es una métrica non-GAAP y non-IFRS, por lo que quizá no esté disponible sin más para tu negocio. A partir de la cuenta de resultados de tu empresa, el EBITDA puede estimarse con un enfoque top-down (ingresos menos gastos operativos) o bottom-up (Net Income más impuestos, intereses, depreciación y amortización). Ambos métodos son válidos, aunque los banqueros de inversión suelen optar por el top-down, porque ofrece una mejor perspectiva de las principales palancas de ingresos y de costes de la empresa.
Paso 2: Realizar los ajustes necesarios a tu EBITDA calculado
Este paso entraña más dificultad, ya que no hay consenso sobre qué debe volver a sumarse al EBITDA. Suele analizarse caso por caso, pero estas son algunas de las partidas que conviene examinar de cerca y ajustar si hace falta:
- Tu salario y tus beneficios
- El salario y las prestaciones de cualquier familiar, hasta su valor de mercado
- El precio de alquiler de mercado, si eres el propietario de las instalaciones y no pagas por ellas
- Gastos personales (por ejemplo, teléfono móvil, cuidado de los hijos, gastos de viaje)
- Gastos o ingresos que no se espera que continúen tras la venta
- Sucesos puntuales
- Operaciones discontinuadas
Ajustar el EBITDA ayuda a obtener una cifra normalizada y precisa, que no se vea distorsionada por ganancias, pérdidas u otros factores irregulares. No ajustarlo puede dar una imagen incompleta del verdadero potencial de beneficios de tu empresa y conducir a una valoración más baja.
| Partida | +/– | $ ‘000» |
|---|---|---|
| EBITDA reportado | 2,500 | |
| Ajuste de los salarios y bonos de los propietarios al valor de mercado | +/– | 150 |
| Ajuste del alquiler de instalaciones al valor de mercado | +/– | (100) |
| Ganancia/pérdida en la venta de activos fijos | +/– | - |
| Costos de los propietarios privados (por ejemplo, viajes, coche particular) | + | 20 |
| Honorarios de los asesores de M&A, legales y fiscales | + | 120 |
| Subvenciones y subsidios | − | (100) |
| Otros ingresos y gastos no recurrentes | +/– | 40 |
| EBITDA ajustado | = | 2,630 |
Paso 3: Encontrar el múltiplo de EBITDA para valorar tu empresa
Estimar el múltiplo de EBITDA que deberías usar para valorar tu negocio es difícil, sobre todo si buscas múltiplos de valoración de empresas privadas. Por eso lo mejor es apoyarte en la experiencia de un asesor para esta tarea. Los enfoques habituales para dar con el múltiplo de EBITDA adecuado son los siguientes:
Análisis de empresas comparables: los inversores lo utilizan habitualmente y consiste en fijarse en la mediana o la media del múltiplo de EBITDA del sector o del grupo de comparables de tu negocio. Encontrar las empresas comparables adecuadas para el cálculo exige un profundo conocimiento del sector y una investigación minuciosa. Además, puede que haya que ajustar el múltiplo de EBITDA resultante por las diferencias de características y de operaciones.
| Empresa | EV ($M) | Ingresos ($M) | EBITDA ($M) | EBIT ($M) | EV/Revenue | EV/EBITDA | EV/EBIT |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Empresa A | 5,500 | 1,719 | 430 | 344 | 3,2x | 12,8x | 16,0x |
| Empresa B | 3,000 | 1,071 | 214 | 193 | 2,8x | 14,0x | 15,5x |
| Empresa C | 1,800 | 1,059 | 159 | 95 | 1,7x | 11,3x | 18,9x |
| Empresa D | 650 | 325 | 59 | 39 | 2,0x | 11,0x | 16,7x |
| Empresa E | 500 | 167 | 28 | 25 | 3,0x | 17,9x | 20,0x |
| Empresa F | 250 | 139 | 19 | 14 | 1,8x | 13,2x | 17,9x |
| Empresa G | 120 | 80 | 10 | 9 | 1,5x | 12,0x | 13,3x |
| Mediana | 2,0x | 12,8x | 16,7x | ||||
| Promedio | 2,3x | 13,2x | 16,9x |
Transacciones de M&A precedentes: suele aplicarse cuando la valoración tiene fines de M&A y se fija en los múltiplos de valoración empleados en operaciones anteriores. Funciona si se han producido muchas transacciones recientes de empresas con un tamaño y un alcance similares a los de tu negocio. Ahora bien, conviene recordar que los datos financieros de las operaciones con empresas privadas pueden ser escasos y que hay que introducir ajustes para tener en cuenta cualquier prima pagada por posibles sinergias.
| Fecha | Búsqueda de empresas | Adquirente | EV de la transacción (en millones de USD) | EV/Revenue | EV/EBITDA | EV/EBIT |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 12.11.2022 | Objetivo A | Adquirente H | 2,400 | 2,5x | 10,0x | 12,5x |
| 16.01.2022 | Objetivo B | Adquirente I | 500 | 2,4x | 12,0x | 13,3x |
| 22.03.2021 | Objetivo C | Adquirente J | 800 | 1,8x | 12,0x | 16,4x |
| 26.05.2020 | Objetivo D | Adquirente K | 200 | 1,6x | 8,9x | 13,3x |
| 31.07.2019 | Objetivo E | Adquirente L | 50 | 3,0x | 17,6x | 27,3x |
| 04.10.2018 | Objetivo F | Adquirente M | 40 | 2,2x | 15,7x | 22,0x |
| 08.12.2017 | Objetivo G | Adquirente N | 250 | 0,9x | 7,5x | 11,3x |
| Mediana | 2,2x | 12,0x | 13,3x | |||
| Promedio | 2,1x | 12,0x | 16,6x |
Análisis histórico del múltiplo de EBITDA de tu negocio: consiste en analizar el múltiplo histórico de tu propio negocio y es una buena vía si quieres una estimación rápida del valor actual de tu empresa. Lo más probable es que dispongas de múltiplos de valoración históricos si tu empresa ha tenido, por ejemplo, varias rondas de financiación de firmas de venture capital y private equity. Aun así, ten presente que seguirá siendo necesario ajustar cualquier cambio relevante en el sector o en las características y operaciones de tu empresa
Paso 4: Calcular el enterprise value de tu empresa
Estás en la recta final: es hora de rematar. Multiplica el EBITDA ajustado de tu empresa por el múltiplo de EBITDA para determinar el enterprise value de tu negocio.
El enterprise value es un término muy recurrente en esta entrada, así que conviene que entiendas bien su definición. El EV representa el valor global de una empresa y se obtiene sumando el valor de mercado de su deuda y de su capital y restando después la caja y los equivalentes de caja. Si tu empresa tiene acciones preferentes o intereses minoritarios (también llamados participaciones no dominantes), también hay que sumarlos al calcular el EV.
Paso 5: Derivar del EV el valor de mercado del capital de tu empresa
En el contexto de una operación de M&A, es importante conocer el valor de mercado del capital de tu empresa, ya que, en la mayoría de los casos, esa es la cantidad que recibirás si decides venderla. Para calcularlo tendrás que ir hacia atrás: aplica el múltiplo de EBITDA para determinar el enterprise value y ajústalo luego por la deuda neta de la empresa (la diferencia entre su deuda y su caja) y por cualquier capital preferente o interés minoritario que exista.
En las próximas secciones exploraremos qué impulsa los múltiplos de valoración, las ventajas y los inconvenientes de apoyarse en ellos y qué se considera un “buen” múltiplo de valoración.
Impulsores de los múltiplos de valoración
Lo que impulsa los múltiplos de valoración de las empresas cotizadas y privadas puede abordarse desde dos ángulos. Primero, podemos analizar los factores que afectan a cada una de las métricas financieras que entran en la ecuación como numerador o denominador. En el múltiplo de EBITDA, por ejemplo, esos factores pueden incluir las diferencias contables y los ajustes que se hacen al EBITDA.
El segundo ángulo es una mirada más de conjunto. Estos factores son válidos con independencia del múltiplo de valoración que usemos e incluyen:
- Fundamentales de la empresa: las empresas con flujos de caja estables que se espera que crezcan más rápido que sus comparables, o que son más rentables, suelen tener múltiplos de valoración más altos.
- Tamaño de la empresa: las empresas más grandes suelen valorarse con múltiplos más altos, ya que normalmente cuentan con más recursos y una posición de mercado más sólida.
- Riesgo: puede medirse por la volatilidad de los beneficios de la empresa o por sus niveles de deuda (apalancamiento); las empresas que se perciben como menos arriesgadas suelen valorarse más alto.
- Dinámica del sector: las empresas que operan en sectores con dinámicas favorables, como altas barreras de entrada, ventajas competitivas sólidas o una demanda creciente, suelen valorarse más alto.
- Sentimiento del mercado: los múltiplos de valoración pueden verse muy influidos por el sentimiento general del mercado, sobre todo en épocas de incertidumbre económica.
Aparte de los impulsores enumerados anteriormente, en las operaciones de fusiones y adquisiciones, el tamaño de la transacción y la geografía también tendrán profundas implicaciones en los múltiplos de valoración. Publicamos investigaciones específicas del sector sobre esto, que incluyen Múltiplos de valoración de empresas TIC para empresas de ensayo, inspección, certificación y cumplimiento. Por ejemplo, en nuestro entrada del blog sobre múltiplos de valoración de servicios de TI, descubrimos que, dentro de este sector, los múltiplos de valoración de las transacciones pequeñas (menos de 5 millones USD) eran la mitad de los que se aplicaban a deals de entre 50 y 100 millones USD.
| Tamaño de la operación (millones de USD) | Número de transacciones | Mediana EV/Ingresos | EV/EBITDA mediano |
|---|---|---|---|
| <5 | 43 | 0,8x | 6,1x |
| 5-20 | 165 | 1,2x | 8,0x |
| 20-50 | 69 | 1,3x | 10,8x |
| 50-100 | 68 | 1,4x | 12,0x |
| 100-500 | 100 | 2,0x | 12,6x |
| 500+ | 64 | 2,3x | 12,6x |
| Total | 509 | 1,4x | 11,0x |
Ventajas y desventajas de los múltiplos de valoración
Los múltiplos de valoración son una herramienta útil para hallar el valor de tu negocio, pero conviene entender sus límites. A continuación recogemos las principales ventajas y desventajas de apoyarse en este enfoque.
Fortalezas
- Simplicidad: frente a otros métodos de valoración, los múltiplos suelen ser más fáciles de calcular e interpretar. Entre los banqueros de inversión y otros profesionales financieros, suelen ser el recurso preferido cuando se busca una cifra rápida y aproximada.
- Flexibilidad: los múltiplos de valoración pueden aplicarse a sectores muy diversos. Además, son “flexibles” a la hora de elegir el numerador y el denominador de la ecuación, de modo que puedes construir ratios específicos de cada sector.
- Análisis comparativo: el análisis de múltiplos te permite comparar el valor de tu empresa con el de sus comparables. Así ves qué competidores se valoran con prima o con descuento respecto a tu negocio.
- Impulsado por el mercado: los múltiplos reflejan la percepción que el mercado tiene del valor de tu empresa. Por ello ofrecen una indicación valiosa de lo que cabe esperar que los inversores paguen por tu negocio.
Debilidades
- Enfoque simplista: la sencillez de los múltiplos de valoración puede ser también un inconveniente en algunos casos. Este enfoque deja fuera numerosos factores que influyen en el valor de una empresa, como la calidad de la dirección. Además, es menos flexible que el DCF para analizar distintos escenarios.
- Empresas y transacciones comparables limitadas: si tu empresa opera en un sector de nicho, el grupo de comparables puede ser demasiado reducido para extraer una conclusión fiable sobre la mediana o la media del múltiplo de valoración. Además, los datos sobre múltiplos de valoración de empresas privadas pueden ser escasos. En el contexto del M&A, el número de operaciones anteriores puede resultar insuficiente para ofrecer una referencia fiable de cara a la valoración.
- Subjetividad: los múltiplos de valoración obligan a asumir hipótesis subjetivas, como delimitar el grupo de comparables y ajustar las diferencias de características y de operaciones. Por eso, otras personas pueden llegar a valores distintos de los que arroja tu cálculo.
¿Qué es un buen valor de múltiplo de valoración?
Quizá te preguntes ahora: ¿qué es un buen múltiplo de EBITDA? Un ratio EV/EBITDA bajo frente al de los comparables puede indicar que tu empresa está infravalorada, mientras que uno alto puede apuntar a una sobrevaloración. Sin embargo, no hay reglas fijas para determinar cuándo un múltiplo de EBITDA es alto o bajo, porque la respuesta depende del sector en el que opera tu negocio. Por eso, la interpretación de los múltiplos de valoración es siempre relativa y exige análisis más a fondo antes de concluir si una empresa está infravalorada, valorada de forma justa o sobrevalorada.
El múltiplo de EBITDA mediano de las empresas cotizadas
A partir del índice FTSE All-World, el gráfico siguiente muestra cómo ha evolucionado con el tiempo la mediana del múltiplo de EBITDA en los distintos sectores GICS de las empresas cotizadas. Se excluye el sector financiero, ya que el múltiplo de EBITDA no es una métrica adecuada para valorar bancos, dadas las diferencias en sus operaciones y su contabilidad.
Es importante subrayar que no deberías tomar estas cifras como referencia al calcular el múltiplo de valoración de tu propia empresa. Sirven más bien para darte una idea general de qué sectores registran los múltiplos de EBITDA más altos y más bajos y de cómo varían esos valores según el entorno de mercado.
Otros métodos de valoración
Además de los múltiplos de enterprise value y de equity value, puedes recurrir a otros enfoques para hallar el valor de tu negocio. Estos métodos también sirven para empresas privadas, y son las circunstancias concretas las que deben guiar tu elección, teniendo en cuenta factores como estos:
- En qué etapa se encuentra tu empresa (startup, en crecimiento, madura, etc.)
- Las cifras financieras de tu empresa (algunos métodos de valoración pueden no ser adecuados cuando el desempeño histórico es muy volátil)
- El sector en el que opera tu empresa
- La información disponible sobre el mercado y los competidores
- El objetivo de la valoración (M&A, inversión externa, etc.)
Si decides calcular el valor de tu negocio usando otro enfoque de valoración, a continuación tienes las alternativas más utilizadas.
Descuento de flujos de caja: el DCF valora un negocio a partir de sus flujos de caja futuros esperados, descontados a valor presente. Este enfoque exige numerosas hipótesis, como el ritmo de crecimiento esperado, la tasa de descuento y las necesidades futuras de capex y de capital circulante.
Valoración basada en activos: la valoración basada en activos valora un negocio en función de sus activos netos y es la más indicada para negocios con muchos activos tangibles. Consiste en estimar el valor de los activos de la empresa, tanto tangibles (como inmuebles, planta y equipo) como intangibles (como patentes y marcas), y restar el valor de sus pasivos.
Método del coste de reposición: el método del coste de reposición valora un negocio en función del coste de reponer sus activos. Consiste en estimar el coste de sustituir los activos de la empresa por otros nuevos similares y ajustar por la depreciación. Este enfoque resulta ventajoso al valorar empresas que poseen activos especializados que no se negocian en un mercado público y que carecen de precios de mercado fácilmente disponibles.
Cada método tiene sus fortalezas y sus debilidades. La buena práctica aconseja estimar el valor de tu negocio con varios enfoques y comparar los resultados para llegar a la cifra final. Para obtener el mejor resultado en escenarios financieros complejos, como una operación de M&A o una ronda de financiación, es muy recomendable apoyarte en la experiencia de un asesor a la hora de hallar el valor de tu negocio.
Por qué necesitas un asesor de M&A
Entender bien la valoración de tu empresa es clave para moverte en un entorno competitivo y planificar con eficacia tu estrategia de exit. Cada empresa es única y refleja la visión particular de sus fundadores. Por eso resulta esencial aliarte con M&A advisors experimentados, especializados en tu sector y capaces de entender tu situación.
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Sobre Aventis Advisors
Aventis Advisors es un asesor de M&A para empresas tecnológicas y de crecimiento. Creemos que el mundo estaría mejor con menos operaciones de M&A (pero de mayor calidad), realizadas en el momento adecuado para la empresa y sus propietarios. Nuestro objetivo es ofrecer un asesoramiento honesto y basado en el análisis, exponiendo con claridad todas las opciones a nuestros clientes, incluida la de mantener el statu quo.
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